Como cada año, antes de la llegada de la primavera, se produce la floración de los almendros. El momento no es exacto, puede variar en función de las temperaturas y de la variedad del almendro, pero en Madrid ya estamos disfrutando de la explosión de flores de cinco pétalos que van del color blanco al rosa. Su aroma dulce, que me recuerda a la miel, completa la experiencia sensorial.

Hablamos de un árbol frutal de mediana altura y hoja caduca, que pertenece a la familia de las rosáceas del género Prunus, como los ciruelos y los cerezos.

Una vez los almendros han florecido, llega el momento en el que los insectos polinizadores tienen que realizar su trabajo. Se encargan de que estos árboles den sus frutos. Unos seis meses después se podrán recoger las almendras que tantos beneficios tienen para nuestra salud.

La gastronomía utiliza la almendra en multitud de elaboraciones. Es usada en turrones, mazapanes, pasteles, helados, aperitivos y también en platos salados. Aporta a la dieta fibra y vitamina E, un excelente antioxidante, cantidad de aminoácidos, potasio, fósforo y magnesio.

El aceite virgen de almendras dulces, extraído mediante prensado, se usa en cosmética para la elaboración de cosméticos faciales y corporales. Tiene propiedades hidratantes, calmantes, cicatrizantes y suavizantes, es muy útil para evitar la formación de arrugas, el tratamiento de algunas enfermedades de la piel (irritaciones y alergias) y la prevención de la sequedad cutánea. También resulta un buen desmaquillante.

Es usado por masajistas y aromaterapéutas porque es tolerado por todo tipo de pieles, tiene una lenta absorción y propiedades relajantes.

Su esencia es apreciada en la elaboración de perfumes. Se obtienen fragancias realmente dulces, naturales y limpias.

No solo es apreciado el fruto del almendro, también su flor es recolectada por sus propiedades y usos medicinales. Alivia el cansancio y el estrés y reduce la ansiedad. Su aceite posee propiedades humectantes, nutritivas y rejuvenecedoras de la piel.

Si vives en Madrid, te recomiendo que visites el Parque de la Quinta de los Molinos. Tiene varias zonas pobladas por almendros y ofrece una estampa digna de un reportaje fotográfico. Su perímetro está cerrado por una tapia que tiene cinco puertas de acceso. Limita al sur con la C/ Alcalá, al norte con la C/ Juan Ignacio Luca de Tena, al este con la Avda. 25 de Septiembre y al oeste con la C/ Miami.

Elena del Valle

Deseo que este contenido te haya resultado útil. Si quieres recibir las siguientes publicaciones semanales del blog, regístrate en nuestra newsletter en info@formacionperfumes.com

Si lo deseas, puedes reenviar este artículo a tus compañeros. Entre todos podemos crear una Gran Comunidad de Vendedoras de Perfumes.

Si hay algún tema que quieras que tratemos o alguna anécdota que apetezca contar, escríbenos. ¡Tú eres parte de este Club del Perfume!

¡Compra aquí el libro «La Vendedora de Perfumes»!

Tanto si eres un profesional del sector como si eres un apasionado del mundo del perfume, a través de este libro, podrás descubrir los secretos y técnicas de venta del universo olfativo, compartiendo experiencias y aprendizaje con una Vendedora de Perfumes.

¡Sumérgete en el apasionante mundo de la perfumería!

Sí, quiero comprar el libro

Suscríbete

Podras recibir novedades

15585
ESCRÍBENOS
A %d blogueros les gusta esto: